La Casa de Espiritualidad intenta dar respuesta a una necesidad manifiesta en la sociedad actual: la ausencia de espacios de silencio que contribuyan a la reflexión y al encuentro con Dios y con uno mismo.
La Casa se constituye así en una comunidad de acogida para todas aquellas personas, comunidades o grupos (religiosos y seglares) interesados en:
- Realizar ejercicios espirituales (retiros, oración, asambleas, etc.)
- Realizar encuentros y convivencias de estudio y/o reflexión
- Realizar jornadas de oración y reflexión
- Uno o más días de receso
- Tiempo de soledad





Casa de espiritualidad Santa Elena